domingo, 30 de junio de 2013

Quizás, un comienzo.

M estaba sola. Rebuscando por todos los rincones. Una escopeta y dos hijos. Sin balas y con un bebé gestándose. Sola con varios hombres fuera. Los ojos de sus pequeños asustados se le clavaban. Revoloteaba por toda la casa. Como una leona que protege a sus crías. Como un animal. Solo la supervivencia la movía.

En un cajón, bajo el colchón de la cama, tras un armario o en cualquier otro lugar, M encontró las balas.

Los ladrones que vinieron a saquearla o, simplemente, a molestar para hacer una gracia, correteaban por alrededor de la casa. Aporreaban las ventanas, amenazaban con entrar por la chimenea.

M, con sus pequeños bajo la falda, con una mano en el fusil y otra en el vientre, estaba preparada.

M dejó de ser la misma.

Ahí acabó la historia que soñaban.

Ahí comenzaría esta historia.

jueves, 27 de junio de 2013

Amor Animal

nos lleva a la simpleza
    a lo más bello
nos devuelve el sentido
    de tocar
nos arranca la razón
    que acaba con nosotros
nos empuja hasta los más profundo
    de nosotros mismos
        de lo que nos hace temblar
        de lo que nos rompe
nos despoja de mentiras
         apariencias
nos abofetea con la esencia
       esa que se derrama sin darnos cuenta
        que eriza la piel
        que te baña y se filtra
        que ya no te puedes sacar del alma.

AMOR ANIMAL
        el único que merece llamarse amor.

sábado, 22 de junio de 2013

Mar.

Ella sólo necesitaba despojarse de todo y zambullirse.
Plegar los ojos y afilar el oído.
Sentirse leve.
Estirarse.

Ella sólo necesitaba despojarse de todo y zambullirse.
Lamer el agua salada sobre sus labios.
Despertar el cuerpo.
Ser pez.

Ella sólo necesitaba despojarse de todo y zambullirse.
Bailar al son de las olas.
Mirar la tierra lejana.
Encandilarse.

Ella sólo necesitaba zambullirse para despojarse de todo.